Financiamiento con garantía hipotecaria en Guanajuato. Tu propiedad con escrituras es el único requisito. Todo se firma ante notario público.
El interés se cobra sobre saldo insoluto. Mientras no abones a capital, tu pago mensual es solo el interés. A partir del cuarto mes puedes abonar a capital cuando quieras, y cada abono baja el pago del mes siguiente.
Tu tasa final se define según tu perfil y la propiedad en garantía.
Cifras informativas, no una oferta de crédito. Al firmar se descuentan la comisión por apertura y los gastos notariales; tu asesor te entrega el desglose exacto antes de que firmes nada.
Enviar esta simulación por WhatsAppSin anticipos. No cobramos nada antes de la firma.
Tu INE y las escrituras de la propiedad. Con eso revisamos si califica y te damos una respuesta.
Una visita de unos 15 minutos para verificar el inmueble que vas a dejar en garantía.
Se firma el mutuo con garantía hipotecaria ante notario público y te entregamos los recursos.
La propiedad que dejas en garantía debe estar en uno de ellos. Fuera de esta lista no podemos dar el crédito.
Tu INE y las escrituras de la propiedad. Para la firma también se piden el folio real, la cuenta predial y el predial al corriente.
No. Tampoco pedimos comprobantes de ingresos. La propiedad en garantía es lo que respalda el crédito, por eso no evaluamos tu historial.
La propiedad queda hipotecada a favor del acreedor. Si dejas de pagar, el acreedor puede ejecutar la garantía por la vía judicial. Es la contraparte de no revisar buró: pide siempre tu tabla de pagos y asegúrate de que el pago mensual te quepa en el presupuesto antes de firmar.
Depende de la revisión de documentos y de la agenda de la notaría. El paso que más tiempo toma suele ser reunir las escrituras y el predial al corriente.
Sí. A partir del cuarto mes puedes abonar a capital. Como el interés se calcula sobre saldo insoluto, cada abono reduce el pago de los meses siguientes.
En la oficina o por depósito bancario. Tu asesor te entrega los datos de la cuenta al momento de la firma.
Toda la operación se firma ante notario público, que da fe del acto y de la identidad de las partes. Antes de firmar tienes derecho a leer el contrato completo y a pedir una copia; si algo no te queda claro, no firmes.